Comprar casa

Cuando nos decidimos a comprar una vivienda, entran en juego muchos factores: ubicación, viabilidad financiera, etc., pero no podemos dejar pasar de largo otros asuntos que también son claves para hacer la mejor elección.

Comprar una casa es, con toda probabilidad, una de las decisiones más decisivas que tomamos en nuestra vida. Es un asunto que nos lleva mucho tiempo, una búsqueda larga, sopesar pros y contras, pedir asesoramiento… en definitiva, puede convertirse en un quebradero de cabeza.

Por eso, desde Vivienda Saludable queremos ayudaros en la medida de lo posible para que tengáis en cuenta ciertos aspectos que, sin querer, pueden pasar desapercibidos, y que sin embargo, son importantes a la hora de encontrar nuestro futuro hogar.

Consejos a la hora de comprar una casa

  • Comprueba con detalle el estado general de la vivienda: puede que la vivienda tenga un precio muy económico precisamente porque necesite varias reformas importantes, como por ejemplo, cambiar las ventanas porque estén en mal estado o no proporcionen un correcto aislamiento, que la instalación eléctrica no funcione correctamente… No pases por alto techos, ventilación, iluminación y calefacción. Observa con atención la ventilación en los baños y cocina, los radiadores, el estado de los azulejos, el color de los sanitarios y los suelos, la instalación eléctrica y la de gas.
  • Verifica el certificado energético de la vivienda: las viviendas más eficientes pagan menos impuestos. Y, además, suponen un ahorro en energía -y de dinero- si la casa cuenta con mejoras como un correcto aislamiento o un sistema de calefacción eficiente.
  • Solicita la memoria de calidades: una vez dentro de la vivienda, se debe analizar con detalle si la memoria de calidades que el administrador o propietario ha facilitado (es importante pedirla antes) se corresponde con lo que se ve. Si no es así, puede ser una razón para renegociar el precio.
  • Ver en detalle la distribución del piso: un aspecto clave durante la visita es observar la distribución de las estancias. Si se adecua a las necesidades, si resulta cómoda y atractiva o si, en caso de que no sea así, si es fácil cambiarla. Algunas cosas no se perciben a simple vista, como la diferencia entre muros de carga y tabiques. Si crees que hay algún muro que pueda estorbar a la hora de lograr la distribución deseada, se puede golpear con los nudillos para comprobar si es o no de carga y si podría eliminarse.
  • Escucha con atención: una vivienda con altos niveles de ruido puede ser muy desagradable, además de provocar problemas de salud. Cuando visites una futura casa, escucha con detenimiento cualquier ruido que pueda haber dentro de la vivienda (el del calentador de gas, el aire acondicionado, grifos, puertas etc.) o que provenga de otras viviendas o de la propia calle. Si bien es cierto, que existen maneras de lograr un buen aislamiento acústico es mejor saber de qué punto partimos.
  • Estado del edificio: la Inspección Técnica de Edificios (ITE) es un control que tienen que pasar los edificios con una antigüedad de más de 45 años, cada 10 años, para asegurarse del estado de conservación del mismo teniendo en cuenta la cimentación, estructura, las cubiertas, condiciones básicas de accesibilidad, etc.

También se ha de tener en cuenta el Informe de Evaluación del Edificio (IEE), por el que se evalúan criterios de seguridad, accesibilidad, salubridad y eficiencia energética. Para comprobar cuando han pasado estos controles, se pueden consultar en la web del ayuntamiento. También es fundamental averiguar si hay prevista alguna obra, reforma o derrama aprobada en el edificio.

 

Esperamos que con estos consejos sea más fácil la tarea de decidirse a comprar una nueva casa, una tarea que requiere mucho tiempo y dedicación, pero que después tiene una recompensa muy satisfactoria.

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