Descubre las principales características de una casa minimalista

Menos es más. Ésta podría ser una buena definición para las características de una casa minimalista. De hecho es la idea del llamado padre del minimalismo arquitectónico, el alemán Ludwig Mies van der Rohe, quien estableció que los volúmenes se pueden reducir a la mínima expresión si primero despojamos la imaginación de nuestros recuerdos arquitectónicos.

Es entonces cuando se empieza a hablar de la pureza de los objetos y las formas. Esto aplicado a nuestra casa se traduce en no recargar las estancias y en ofrecer una visión lineal a través de formas cada vez más simples.

¿Cuáles son las características de una casa minimalista?

Tipos de muebles

El hecho de que haya menos detalles y menos de todo, no quiere decir que vivamos sin muebles. Son necesarios y deben estar en cada una de las estancias. Pero, a diferencia de otros estilos, los muebles de una casa minimalista son puros, lisos, con líneas rectas, bajos, anchos y sin estilos recargados, tipo rococó. Y se prefiere que haya menos, pero de más calidad.

Muy en la línea de lo que necesitan las casas actuales, los muebles deben ser funcionales y mejor si tienen una buena e importante capacidad de almacenamiento.

Materiales del estilo minimalista

Los materiales nobles, naturales y poco manipulados son la base del minimalismo. En este caso, se prefieren las maderas, así como el cemento, el vidrio, la piedra, el acero o el cristal. Pero, como hemos apuntado, siempre que estén mínimamente manipulados.

Detalles  de una casa minimalista

Hay quien define este estilo como algo frío y con poca personalidad, porque huye de los detalles, que realmente aportan mucho de nosotros mismos. Lo importante es incorporar detalles que vayan bien con la decoración general del espacio y de la casa, y que estén ahí porque cumplen una función.

Los cojines, las alfombras, los cuadros abstractos, las fotografías, las cortinas o bien piezas únicas y que destaquen son bienvenidas. Pero debemos huir del resto de elementos que solo aportan un ambiente algo confuso y caótico. Recordemos que en este estilo, menos es más.

 

Colores

En este estilo minimalista, predominan los colores claros o bien neutros. Es decir, hay una cantidad de blancos, tanto en paredes como en los muebles de casa. Pero esto se combina con tonos pastel, amarillos, ocres, grises claros y diversidad de blancos. Todo ello ofrece una gran sensación de amplitud que además suma superficie a la vista en los espacios algo más pequeños. A su vez, muchas casas minimalistas combinan el negro con el blanco, pues ofrece pureza, elegancia y seriedad.

Espacios siempre ordenados

En una casa minimalista todo debe estar estudiado. De esta manera, una de las características de esta decoración es que todo esté ordenado, pues no hay lugar para el desorden. Entonces hay que hacer un buen trabajo para organizar la casa y dejar cada cosa en su lugar. Cuando todo se ve de una forma lineal, hay menos estrés y serenidad, y la casa respirará sencillez, elegancia y monocromía.

Luminosidad, la clave

Hemos visto como los colores claros y neutros influyen para que los espacios se vean más grandes. La luz natural también hace que la casa gane superficie y es importante en este tipo de estilo decorativo. Debe entrar en grandes ventanales del salón y también en las habitaciones.

A su vez, se aconseja iluminar las habitaciones con luces LED indirectas o bien con empotrados en las paredes. Se persigue crear un ambiente cálido y puro.

 

Un estilo bien definido que huye de los detalles y los elementos recargados. Si es tu estilo, ya puedes aplicarlo en tu hogar.

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