Climatización
La climatización es un elemento clave para nuestra salud. El hecho de que en una misma vivienda haya cambios bruscos de temperatura de unas salas a otras puede suponernos importantes problemas de salud. Una buena climatización consiste en crear unas condiciones de temperatura, humedad y limpieza del aire adecuadas para nuestras casas.
Los elementos que más relevancia tienen para controlar la climatización son las ventanas y las puertas, ya que son los puntos de contacto de nuestra vivienda con el exterior. Tenemos que evitar que la temperatura exterior se cuele en nuestra casa, puesto que desequilibraría enormemente el ambiente interior. Además, esto nos ayudará a evitar situaciones desagradables como levantarnos por la mañana y encontrarnos la casa helada y los consiguientes problemas de salud que eso conllevaría.
Efectos derivados de una mala climatización
Recomendaciones para mejorar la climatización
-El aislamiento térmico de una vivienda depende en gran parte de la capacidad aislante de las ventanas y paredes de la vivienda.
-El cierre hermético de las ventanas es una medida fundamental para controlar las temperaturas externas y ayudar a regular la temperatura interior a un ritmo constate.
-Reducir las pérdidas de calor. Esto se soluciona aislando ventanas, paredes, techos y suelos sin olvidar tuberías y calderas mal aisladas.
-Los cristales o vidrios son esenciales a la hora de conseguir una óptima temperatura de la vivienda.
-Mejorando el rendimiento de las instalaciones de aire acondicionado, con la puesta a punto y una buena regulación.
-Realizando revisiones periódicas de las instalaciones.







