Es una evolución de la energía solar tradicional. La unión de dos tecnologías que ya se utilizan en la actualidad, la energía solar térmica de los colectores y la bomba de calor, ha dado lugar a la denominada energía solar termodinámica.

Es una evolución de la energía solar tradicional. La unión de dos tecnologías que ya se utilizan en la actualidad, la energía solar térmica de los colectores y la bomba de calor, ha dado lugar a la denominada energía solar termodinámica. Según sus impulsores, aprovecha el calor del viento, la lluvia y el sol, incluso de noche, y consigue agua caliente de manera mucho más eficiente que las dos tecnologías de manera individual. El sistema funciona siempre que la temperatura exterior esté por encima de cinco grados bajo cero.

Sin embargo, algunos expertos se muestran escépticos y consideran que algunas empresas instaladoras de estos sistemas exageran sus ventajas. Veamos sus ventajas y desventajas con respecto a los colectores tradicionales:

Ventajas

  • Eficiente: esta tecnología puede suponer un ahorro energético del 80% con respecto a las instalaciones de gasoil convencionales y del 30% con respecto a un colector solar común.
  • Útil todo el día: captan la radiación directa y difusa del sol durante el día, así como el calor del aire exterior por convección natural y por el efecto del viento y el calor de la lluvia durante 24 horas. Además, la orientación de estos paneles no es fundamental, ya que se obtienen resultados similares.
  • Requieren un mantenimiento mínimo.
  • Funcionan por las dos caras
  • Más ligeros y pequeños: pesan en torno a los 8 kilos y miden unos 2 por 0,8 metros, bastante menos que los paneles térmicos convencionales. Por ello, su ubicación presenta más posibilidades.
  • Duraderos: los materiales con los que están fabricados son anticorrosivos y pueden durar varias décadas, no tienen problemas de congelación ni de dilatación.
  • No nocivo: el gas refrigerante que circula en su interior no es tóxico, y las fugas son fácilmente detectables.
  • Caro pero amortizable: el coste de este sistema varía según los modelos. Por ejemplo, un equipo completo de agua caliente para seis personas puede oscilar entre 1.900 y 3.900 euros, mientras que la mano de obra puede ascender a 300-400 euros con un sólo panel. En cuanto a la amortización del equipo, sus defensores afirman que es inferior a los cuatro años.

Desventajas

  • Necesitan electricidad: algunos técnicos afirman que estos sistemas no dejan de ser una bomba de calor, lo que requiere finalmente electricidad para mover el compresor, con el inconveniente de que sólo generan calor, mientras las bombas normales también pueden producir frío.
  • Rendimiento en función del clima: se critica que no se ofrece una información veraz sobre el rendimiento real del sistema, por lo que consideran que no es tan eficiente si la temperatura exterior es menor de 15 grados, cuando más se necesita su funcionamiento.
  • Sistemas separados igual de eficientes: la instalación por separado de placas solares térmicas convencionales y una bomba de calor ofrecen rendimientos muy buenos con un coste mucho menor que estos sistemas.

Imagen: Flickr (Renov-Arte)

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