Cómo elegir unas buenas gafas de sol

En cuanto nos dicen la palabra verano, una de las primeras cosas que se nos viene a la cabeza es protección, pero solemos olvidar que no sólo es importante la protección de la piel, sino también la de la vista.

Pasamos más tiempo que nunca al aire libre y, como demuestran numerosos estudios, una exposición prolongada a la luz solar puede dañar nuestros ojos incrementando el riesgo de desarrollar cataratas, retinopatía solar, etc. Sin duda, el complemento estrella para proteger nuestra vista y permitirnos disfrutar del verano como queremos son lasgafas de sol.

Pero no cualquier gafa es adecuada para protegernos del sol, tal y como afirma el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometrístassólo el 20% de las gafas que se venden actualmente cumplen las condiciones necesarias para garantizar una protección eficazfrente a las radiaciones solares. Así pues, debemos tener en cuenta varios aspectos importantes a la hora de comprarnos unas gafas de sol:

Los cristales son la parte más importante de las gafas, deben tener una elevada filtración solar(en verano se recomienda un 3 y en los días soleados de otoño e invierno un 2).

En principio el color de las lentes no es algo discriminatorio a la hora de elegir unas gafas. Elegir uno u otro irá en función de la comodidad y percepción visual de cada persona. Eso sí, para conducir las más recomendadas por los oftalmólogos son las lentes amarillas polarizadas.

Y enlanzando con lo anterior, otro de los factores a tener en cuenta es el uso que se les vayamos a dar: no es lo mismo utilizarlas para conducir que para tomar el sol. En determinados lugares como la playa o la nieve, donde se incrementa el porcentaje de radiación y de luminosidad, es necesario el uso de cristales de gran porcentaje de absorción UV, que no son recomendables para conducir.

Ni qué decir tiene que se deben adquirir en los lugares apropiados, ópticas y centros homologados, y hay que fijarse en los datos que nos facilita la etiqueta. Tienen que cumplir con laNormativa Europea de Seguridad y, para ello, deben tener el marcado CE. Es importante comprobar que figura el fabricante o proveedor, así como las instrucciones de uso y de conservación y las posibles advertencias  de seguridad que aparezcan especificadas. También hay que fijarse en la categoría del filtro solar (de 0 a 4).

Y ante cualquier duda, consultar siempre a nuestro oftalmólogo u óptico.

En definitiva, las gafas de sol son el complemento perfecto, no sólo en verano sino durante todo el año, pero siempre y cuando cumplan correctamente con su principal función: proteger bien nuestros ojos del sol.

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