Limpieza hogar con niños

Si tienes niños en casa, seguro que la limpieza y la higiene son una de tus prioridades en el hogar. Te contamos cómo realizar la limpieza para que tu vivienda sea saludable para los más pequeños.

Cuando en casa viven niños pequeños, es muy probable que tengas que cambiar tu concepto de orden y limpieza. De repente, tu hogar se ve inundado de juguetes y de todos los útiles que necesitas para la comida, la higiene, el transporte de los niños… Por ello, antes de entrar a analizar las pautas limpieza en el hogar es necesario que racionalices algunos aspectos básicos que te van a facilitar mucho la vida y que pasan por no ser tan exigente, sin dejar de hacer las cosas bien.

1. Reduce el número de elementos decorativos

Trata de reducir al mínimo el número de objetos decorativos que tienes en tu vivienda, mantén las superficies de las mesas y mesitas lo más despejadas de objetos posibles y hazte con cajas o baúles en los que puedas guardar las cosas de los peques. Estas pautas de limpieza te ayudarán notablemente a mantener el orden en tu hogar.

2. Ante todo, higiene y desinfección

Otro aspecto muy importante en la limpieza tiene que ver con la desinfección. En este punto es esencial tener en cuenta que la desinfección nunca es posible sin una limpieza previa. Por ello, de nada sirve utilizar productos desinfectantes sin antes haber limpiado en profundidad. Y no solo eso, sino que es preciso tener en cuenta la toxicidad de algunos productos de limpieza, con lo que siempre conviene examinar atentamente las etiquetas de composición de los mismos y elegir, preferentemente, los productos limpieza con etiqueta ecológica. Por motivos obvios, los productos deben mantenerse siempre fuera del alcance de los pequeños y no conviene cambiarlos de envase, pasándolos a botellas o botes de cristal que puedan conducir a una ingesta accidental.

Si usas productos desinfectantes con cierto nivel de toxicidad, como lejía o amoníaco, conviene utilizarlos diluidos y, preferiblemente, cuando los niños no están en casa. Tras la desinfección, es muy recomendable proceder a la ventilación para eliminar los elementos volátiles que estos productos generan.

Aunque la desinfección es importante, no es necesario aplicar productos desinfectantes cada día. Sin embargo, sí conviene mantener limpios y desinfectados los trapos y bayetas que se usan para la limpieza. En este sentido, conviene lavarlos separadamente cada dos o tres días de uso, sumergirlos en una disolución de agua con lejía durante unas horas y dejarlos secar bien antes de su posterior uso.

3. Aprovecha los momentos óptimos

La limpieza en casa, cuando el hogar está dominada por los pequeños, te va a exigir hacer un esfuerzo especial en las tareas de mantenimiento e imponerte pequeñas rutinas, como aprovechar la hora de la siesta de los niños para limpiar el polvo o dedicar unos minutos antes de irte a la cama para poner cada cosa su lugar.

Una muy buena idea es implicar a tus hijos en algunas tareas sencillas, haciendo por ejemplo que el trabajo de recoger sus juguetes forme parte de su juego diario. De esta forma, estarás educándolos y aunque no lo creas, notarás que puedes ahorrar tiempo. ¡Y es ciertamente útil, porque seguramente que no te sobra ni un minuto!

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