Es muy común que el aire de nuestro hogar se sature y que como consecuencia desarrollemos diferentes dolencias sin saber qué están relacionadas a la calidad del aire de nuestra casa. Te damos consejos para mejorar la calidad del aire en casa.

¿Sabías que muchas veces los dolores de cabeza, catarros, alergias y otras dolencias comunes están relacionadas con el aire que se respiramos en casa? Vamos a ver los problemas y soluciones que conlleva la falta de calidad del aire en casa, porque resulta que no siempre está en óptimas condiciones para la salud.

El nivel de contaminación interior de una vivienda suele superar al exterior, esto es debido a que a la polución que entra por las ventanas se le añade la que se genera dentro del propio hogar. Esto, aunque te sorprenda, ocurre incluso en las grandes ciudades.

PROBLEMAS

Dividimos los problemas más comunes que se suelen desarrollar en una vivienda en dos grupos:

1. Las partículas

Se incluye aquí: polvo, humo, polen… así como las partículas de origen biológico como ácaros, bacterias y mohos. También van en este grupo las partículas generadas por aparatos de combustión.

Un detonante para su aparición suele ser la humedad. De hecho, en los ambientes húmedos en los que la ventilación no es adecuada son muy frecuentes los problemas de mohos y ácaros, culpables de las indeseadas alergias y problemas respiratorios.

2. Dióxido de carbono y contaminantes comunes

El tecnicismo utilizado para estos gases es COV, Componentes Orgánicos Volátiles, y están derivados de distintos productos, muchos de ellos bastante comunes en una vivienda: pinturas, barnices o ceras, repelentes, aromatizantes del aire… y especialmente productos de limpieza.

Con los productos de limpieza del hogar tienes ser muy cuidadoso y siempre que los manipules que tienes que realizar buena ventilación pues la inhalación de los gases que se desprenden puede ser muy tóxica para la salud.

Soluciones

Un riesgo derivado justamente de los avances en el campo de la construcción y la carrera hacia el ahorro energético es que las viviendas apuestan por la hermeticidad y prescinden de las antiguas formas de ventilación natural, que consistían principalmente en hacer grietas en las construcciones que asegurasen la ventilación. Este cambio hace que el peligro por la mala calidad del aire aumente.

A la hora de terminar con el problema y mejorar la calidad del aire de la vivienda nos encontramos con varias posibilidades:

Ventilación cruzada

La ventilación por corriente cruzada requiere sólo cinco minutos para recuperar la calidad del aire. En este tiempo paredes y techos no modifican su temperatura por lo que la pérdida energética es relativamente pequeña y la renovación del aire es más que suficiente. Pero ojo con pasarte de tiempo, ya que el exceso sí que te llevará al derroche de energía.

Ventilación controlada

La ventilación por filtros o dispositivos instalados en las ventanas es generalmente muy lenta. Se requiere más de una hora para conseguir una adecuada renovación del aire. En este tiempo la pérdida de energía es importante, de ahí que se postule ganadora la ventilación cruzada.

Purificadores del aire

Estos sistemas llevan un ventilador que hace pasar el aire a través de un filtro y después lo expulsa. En el mercado hay gran variedad de modelos, desde los mas sencillos hasta aparatos que incorporan técnicas sofisticadas de filtrado como la ionización o el método de rayos UVA.

Gracias a su eficacia en la eliminación de ácaros, mohos y otras partículas, los purificadores son aconsejados especialmente para viviendas con personas con problemas respiratorios y de asma así como  en las que viven fumadores con niños.

Mira lo que dice el sobre la calidad del aire interior el Código Técnico de la Edificación (CTE).

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