Revestimientos textiles

Paredes que parecen mantas. ¿Recordáis las paredes de antaño en las que daban ganas de estar todo el rato tocando e incluso tumbarse? ¿Y las que encima llevaban aquellos estampados de toque muy señorial o modernista? Abre tu mente porque los revestimientos textiles vuelven a estar de moda y cada vez tienen más fuerza.

La tela le da a la pared un acabado original y cálido que proporciona a la estancia la personalidad exacta, ni un ápice de más o de menos siempre y cuando te decantes por la opción adecuada para tu hogar. Esta tendencia que tuvo su punto álgido en los años 60, cuenta con una gran variedad de posibilidades.

Este tipo de revestimientos se conforman por una base rígida sobre la que se fija una tela. Del mismo modo que no toda la ropa es igual puesto que los tejidos y su calidad varían, a la hora de elegir la tela para tu pared también tendrás que tener esto presente. Los tejidos más usados, principalmente por su precio, son los sintéticos, el lino y el algodón. Y ojo con las texturas, ya que, por ejemplo, el terciopelo es muy suave al tacto pero su mantenimiento es muy costoso.

Un aspecto a tener en cuenta es la iluminación de la habitación, la luz que se filtra por la ventana junto con la que te aportará la artificial debe ser suficiente sala. Ten presente, que con el tiempo la luz desgastará el color.

Otro aspecto clave es el tamaño de la sala y el color del revestimiento, si tu cuarto es pequeño no te decantes por estampados demasiado fuertes ni por colores oscuros. Echa un vistazo porque hay una gran variedad de modelos y materiales.

Entre sus ventajas sin duda está el que conseguirás un lavado de imagen de la estancia sin meterte en una engorrosa reforma. Si eres un manitas puedes optar por ponerlo tú mismo; eso sí, en su instalación: asegúrate que la pared esté limpia, que no haya irregularidades para que no quede descompensado y, muy importante, que no tengas humedades. Además, la cantidad de tela a comprar será muy parecida a las dimensiones del cuarto. Pero lo mejor es que, independientemente de que lo hagas tú o no, un profesional te asesore.

¿Sus mayores handicaps? El mantenimiento y el precio, una buena pared de tela no será barata, y es que como vimos anteriormente la tela de calidad se paga.

Asimismo, y aunque encontramos muchos aliados en los productos de limpieza actuales, tendrás que prestarle mucha más atención que a una pared pintada. Deberás quitarle el polvo, al igual que con las alfombras o los sofás. Hazte con un buen antimanchas y trata de eliminar las manchas lo antes posible para que las fibras no las absorban. Recuerda, una tela en mal estado y más en tu pared atraerá graves problemas de salubridad a tu hogar.

¿Te atreves a decorar y darle un nuevo estilo a tus estancias con los revestimientos textiles?

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