Limpieza de piscinas

Darte un chapuzón, hacerte el muerto durante horas y despejar la mente es algo que no tiene precio. O bueno, en realidad sí: todas las piscinas tienen algo en común, y no nos estamos refiriendo a su uso: hay que mantenerlas.

En mayor o menor medida, pero es algo que hay que hacer. Por eso hoy te damos las claves para convertirte en un experto piscinero y mantener tu piscina en perfectas condiciones todo el verano.

Lo primero es diferenciar entre los productos y los utensilios.

Respecto a los productos el primer paso es saber cuáles son los adecuados en función del tipo de piscina, su tamaño y capacidad. En cualquier tienda especializada te informarán bien de ello. Y ahora ya sí, al lío. Si tu piscina no es ecológica seguramente necesitarás cloro, estabilizadores de pH y antialgas:

  • El cloroSu principal uso no es otro que desinfectar el agua y puedes elegirlo en polvo o líquido. Eso sí, ya que en el mercado otros tipos de desinfectantes alternativos exentos de este componente.
  • Los antialgas o también conocidos como alguicidas, son otro de los básicos para el mantenimiento de tu piscina. Su función es justo lo que su propio nombre sugiere evitar la aparición y desarrollo de algas, bacterias y demás gérmenes.
  • Quizás también te hagan falta estabilizadores de pH que reducen la agresividad del nivel de pH del agua para que este no sea perjudicial para tu piel. Son productos ácidos así que debes tener cuidado con su manipulación.

Y una curiosidad, ¿sabías que de aquí viene justamente el hábito de que hay que ducharse al salir de la piscina? La finalidad es expulsar de tu organismo cualquier resto químico.

En cuanto a las herramientas:

  • Algo que no te puede faltar es un buen recoge-hojas, si bien también lo podríamos llamar “recoge-todo”: bichos, hojas, objetos variopintos que hayan caído a la piscina… Si no está diluido es concebible como posible presa y podrás atraparlo con este aliado.
  • Del mismo modo, es muy recomendable que te hagas con un útil cepillo limpia-fondos, en su versión manual o, mejor aún, automatizada. Los primeros requieren de mayor esfuerzo físico, pero mira el lado positivo, así te ejercitas mientras limpias. Los segundos son la mar de cómodos: actúan como aspiradoras conectadas a la depuradora y se lo llevan todo a su paso sin ningún esfuerzo.
  • Y si tu piscina no es natural (que es lo más frecuente), es imprescindible que tu equipo cuente con un analizador de agua, ya que con él te aseguras que los niveles de cloro y de PH del agua son los correctos.

Eso sí, recuerda que si te decantas por una piscina ecológica todo este proceso es mucho más simple y rápido tanto en tiempo como en dinero. Y os dejamos un regalito: un apetecible listado de piscinas naturales perfectas para un chapuzón… ¡Al agua patos!

COMENTARIOS

  • Yolanda Paradis 13 Septiembre, 2016 a las 08:28

    Hola! Muy buen post, sin duda hay que tener mucho cuidado con los productos que vertemos en las piscinas.
    Una buena opción para evitar contaminaciones o suciedades en la piscina es protegerla en los meses de invierno para que no se conviertan en un oasis de vida propia. Puede ser muy caro (y poco ecológico) vaciarla para después llenarla o mantenerla con productos químicos todo el año.
    Una idea práctica son los cerramientos y cubiertas para piscina. Parece algo excesivo o fuera de nuestro alcance pero siempre hay modelos y materiales para todos los gustos que se adaptan a cualquier piscina. La mia, de forma circular de unos 8 metros de largo por 5 de ancho, ahora que se acerca el invierno está perfectamente tapada con un cerramiento que instalé en http://www.acmsa.es/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *