A la hora de decorar un salón hay varios factores a tener en cuenta como la ubicación, el estilo, la luz, el espacio... Te damos unos consejos muy útiles para ayudarte a tomar las decisiones correctas para tu salón.

Os dejamos unos prácticos consejos a tener en cuenta a la hora de iniciar la decoración de un salón y asegurarnos el éxito final: el estilo, la distribución…

  1. El estilo

Tienes que pensar bien el tono y estilo que quieres para poder adecuar los elementos a tu estancia y evitar que al final nos quede un batiburrillo sin sentido: ¿buscas un salón moderno o tradicional? ¿Quizás algo rústico? ¿Una combinación de estilos? No tengas miedo de mezclar estilos pero ten presente que para combinarlos tienes que tener un buen número de elementos neutros que puedan equilibrar el conjunto final.

  1. Los colores

Un error muy común, que sigue la línea de nuestra reflexión anterior, es pensar que todo debe estar conjuntado. Fíjate por donde una de las soluciones tendencia en salones, y además muy vistosa, es elegir una paleta de colores, combinando tonos neutros para los elementos más grandes y aportar el toque de color con tonos más vivos en los elementos más pequeños como las butacas o los cojines. Y recuerda: no solo las telas dan color, también los materiales, maderas, paredes y suelos y, por supuesto, los muebles y complementos.

  1. La estancia

Suelos, paredes y techos son fundamentales para alcanzar un buen equilibrio final. Los colores suaves en las paredes, como el crema o marfil, ayudan a dar sensación de hogar y armonizar los diseños. Y hablando de estancias y poner colores claros, un truco, el blanco realzará las piezas que elijas y también puede darte muy buen resultado en espacios con un aire funcional- rústico.

  1. La distribución del espacio

El gran dilema: ¿qué usos le doy a la estancia y, en función de esto, cómo organizo los espacios? ¿Dónde colocar la mesa de comedor? ¿Dónde va el sofá? ¿Cuál es el foco? La respuesta nos la dan dos piezas clave:

  • El foco: Todo salón necesita un foco, si no quieres caer en centrar la mirada en la tele y no tienes chimenea, piensa qué te gustaría que acaparase la atención. Para que una habitación tenga su encanto debe tener algo que nos represente y nos guste de verdad, ¿qué tal un cuadro, un espejo chic o incluso aquella maravillosa consola de nuestra abuela con unos candelabros modernos? Deja salir tu personalidad y dale un poco de identidad a tu sala.
  • El sofá: La eterna pregunta, ¿oscuro, claro, estampado? El sofá va a marcar mucho el color de la habitación. Está claro que un color claro y neutro sería lo más fácil de combinar, pero si tenemos niños, los tonos claros pueden ser un peligro (si bien es cierto que hoy día las telas lavables y antimanchas facilitan mucho las cosas). Otra opción interesante puede ser un tono tostado o un elegante gris perla. Un color chillón bien puesto o un estampado original, que además actúe como foco de atención, será una buena apuesta. Si buscas un estilo impactante y minimalista arriésgate con un rojo pasión y combínalo con blanco y negro, quedará estupendamente.

Y si tienes que decantarte por un tono oscuro piensa en tres aliados para suavizar: los cojines, una manta y la alfombra.

¡Ya tienes las claves, ahora toca aplicarlas!

Imagen Flickr: Emily May

COMENTARIOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *