Te damos las claves para librarte de las dichosas humedades, uno de los grandes enemigos domésticos a combatir en casa y te enseñamos diferentes métodos para quitarlas tu mismo de tu casa una vez que te han invadido.

En cualquier vivienda es frecuente que aparezcan humedades por condensación de agua, perceptibles en forma de manchas de moho o malos olores, que pueden convertirse en un serio problema estético pero sobre todo en un problema para nuestra salud, especialmente si se trata de personas alérgicas o con trastornos respiratorios. Si te preguntas el porqué de este fenómeno, recuerda que de entrada generamos diariamente un mínimo de diez litros de agua simplemente por cocinar, ducharnos, respirar o sudar. Y ten muy presente que no todas son iguales, ya que hay varios tipos de humedades y con ello varias formas de combatirlas.

Olvida la pintura: usa impermeabilizantes

Por descontado, la forma de eliminarlas no pasa por aplicar directamente pintura, pues antes o después acabarán apareciendo de nuevo si permanece su origen y no aplicas medidas preventivas pertinentes. Cuando la superficie donde han aparecido las manchas da a un espacio interior, suele deberse a la rotura de alguna cañería. Si se comunica directamente con el exterior de la vivienda, normalmente serán fisuras o grietas que producen filtraciones, a veces procedentes de paredes expuestas a lluvias torrenciales; en este caso, debes comprar en una tienda de bricolaje el impermeabilizante adecuado, que aplicarás con brocha o pistola. No es descartable que su origen sean las corrientes subterráneas, cuyos efectos disminuyen según se sube en altura.

Ondas electromagnéticas para combatir humedades

Una buena solución para quitar las humedades son las ondas electromagnéticas, liberadas por un aparato que una vez colgado se deja actuar y reduce las humedades en un 80% al cabo de un año. También resulta eficaz tapar las fisuras con silicona neutra, sellándolas mediante presión con el dedo índice, ¡envuelto siempre en guantes protectores!, y aplicando a continuación dos capas de un impermeabilizante transparente con una brocha que abarque toda la superficie.

En ambos casos tendrás que corregir la avería (tapar grietas o sustituir el tramo de cañería roto) antes de quitar las manchas. Para quitarlas, lo primero es decapar la superficie, lijándola a conciencia hasta no dejar rastro de signos de humedad. Siempre que la mancha no profundice demasiado, un simple limpiador de moho podrá funcionar, pero cuando la anomalía sea seria puede ser necesario un rascado intenso o remover el revoque de la pared. De esta manera, la superficie queda dispuesta para una mano de pintura antihumedad y con ello terminar la operación.

Una mala ventilación de aseos, cocinas, sótanos o cuartos trasteros, recintos propensos a acumular humedad, puede causar esta insalubridad, así como la frecuente costumbre en otoño e invierno de tender ropa en habitaciones. Ambas prácticas incrementan la humedad ambiental, traduciéndose en las antiestéticas manchas.

Guerra a las humedades con los deshumidificadores

Los deshumidificadores basados en el principio de condensación suponen una excelente herramienta para combatir este problema. Puedes ahorrarte dinero elaborándolos en casa: compras cloruro de calcio en una droguería, lo introduces en un calcetín de lycra, lo anudas y lo dejas suspendido de un soporte, poniendo debajo un recipiente que recoja el agua condensada.

Por su parte, quitar las humedades por condensación que la actividad cotidiana produce en los vértices superiores, exige renovar el aire interior con un equipo de ventilación forzada y sobrepresión, solucionándose el problema en pocas semanas.

Cuando tu objetivo sea eliminarlas de los armarios, puedes colocar recipientes con sal marina o de baño en una estantería, renovando su contenido cada 2 meses. La harina de mostaza también tiene utilidad colocando un plato en las habitaciones.

Y para acabar con el olor a humedad en la ropa puedes echar dos tazas de vinagre blanco en la lavadora por cada carga de ropa, dejándola durante media hora mezclada con agua caliente y vinagre.

En conclusión, con poco presupuesto es posible acabar con esa humedad de casa que tanto daño a la vista y a la salud puede producirte.

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