Consejos para conducir con mal tiempo

Lluvias, nevadas y heladas, niebla… El invierno nos trae maravillosos paisajes pero también indeseables situaciones; una de las más comunes es tener que coger tu vehículo a pesar del mal tiempo y las bajas temperaturas. Por ello, es imprescindible conocer bien cómo prevenir y cómo enfrentarse a la conducción bajo estos fenómenos atmosféricos.

Y sí, si vives por el norte o en zonas de mayor altitud, estarás mucho más acostumbrado a enfrentarte a estas situaciones, si bien nunca está de más recordarlas:

Empecemos por el más común: la lluvia y hielo. Es importante que recuerdes que el tiempo de frenado se alargará y por tanto la distancia que debes llevar con el coche de delante también. No lo subestimes e intenta siempre “ver y ser visto”, lograr esta máxima evitaría muchos de los accidentes que ocurren, por ello, nuestro consejo es que lleves una correcta y reglada iluminación. Aquí tienes más consejos para conducir con lluvia.

Cuidado con el hielo y las frenadas, pues perder el control de tu vehículo dando lugar a los patinazos es de lo más común en estos casos y también una de las cosas más peligrosas.

Con respecto a la nieve, y aquí el riesgo es aún mayor debido a la dificultad de conducir bajo este gélido fenómeno, debes recordar que la principal desventaja está en la falta de adherencia que genera entre los neumáticos y la calzada. Y recuerda la regla fundamental: No acelerones(mejor mantener marchas largas), no volantazos y nada de frenazos (debes deslizarte con suavidad, y es esencial que tu distancia de seguridad sea aún mayor que con lluvia).

Las cadenas son tus aliadas. Pero mejor que practiques su instalación, porque luego cuando llega el momento a lo mejor no tienes tanta maña y puedes entrar en pánico, bloquearte y todo por no llevar los deberes hechos.

Conocer los códigos, y es que la DGT marca cuatro niveles mediante código de color, para regular e informar en la circulación con nieve. Su conocimiento te aporta las claves para saber cómo actuar en cada caso:

  • Amarillo: Se puede circular pero con mucha precaución y evitando llevar a cabo maniobras bruscas, disminuyendo más la velocidad. Y aumentando la distancia de seguridad.
  • Rojo: No es recomendable circular, es más, en este punto ni siquiera los autobuses están autorizados. Si es inefable que cojas el coche, ten en cuenta que sólo podrás circular con cadenas o neumáticos especiales.
  • Negro: Mejor no llegar a ver este código porque significa que está prohibida la circulación debido al espesor de la nieve o el hielo. Riesgo de quedarse inmovilizado.

Prevenir: Mantén en perfecto estado tu vehículo y no lo dejes para el crítico momento de última hora, especialmente si sabes que vas a depender de tu automóvil para trasladarte. Es importante que revises el estado, entre otros, de: frenos, anticongelantes, luces, batería, neumáticos, ¿recuerdas el dibujo de tus neumáticos? Pues asegúrate que está correcto. Y de paso, échale un vistazo a la presión.

¡Ah! Y un último consejo: Lleva siempre ropa de abrigo, agua y algo de comida.

¡Sé prudente siempre al volante, pero aún más con estas condiciones!

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