Reducir consumo agua comunidades

En las comunidades de vecinos se producen gastos que pueden resultar un problema a final de mes. Uno de los principales es el consumo de agua, especialmente si se tiene una piscina compartida. Te contamos qué medidas son las más recomendables para ahorrar agua en tu comunidad de vecinos.

Las zonas comunes de una comunidad de propietarios suponen una serie de gastos que, al final de mes, pueden ser un problema. Algunos de estos gastos, como el del agua, no sólo afectan al bolsillo de los vecinos, sino también al medio ambiente. Por ejemplo, disponer de una piscina compartida se convierte en una situación problemática si no se tiene en cuenta la importancia de no despilfarrar ese preciado bien.

El ahorro del agua en la comunidad de vecinos es un tema que depende de todos y por eso hoy queremos tratarlo con calma. Si bien el ahorro del agua hay que ponerlo en práctica en cada una de las viviendas, existen espacios comunes, como la piscina o las zonas ajardinadas, que consumen un volumen elevado del líquido, y, en ellos, también es preciso concentrar el esfuerzo.

En este post te ayudaremos a entender la importancia del ahorro del agua y la manera de consumirla de forma racional y eficiente dentro de la comunidad de vecinos.

La importancia del ahorro del agua en la comunidad de vecinos

Muchas personas ponen gran cuidado en el ahorro de agua de su vivienda personal pero no saben que en las zonas comunes del edificio también se puede estar derrochando este bien. Por eso, te proponemos una serie de sencillos consejos para ahorrar agua en la comunidad de vecinos:

  1. Promueve que la limpieza de las zonas comunes se realice con agua reciclada. Ponte en contacto con la empresa encargada de la limpieza de las zonas comunes como portal, pasillos o escaleras para que, en el desempeño de sus tareas, sus empleados utilicen agua reciclada. Por ejemplo, agua de la piscina (si se tiene en la finca) que se vaya a renovar a final de la temporada.
  2. Si hay zonas verdes, cuidado con el riego. Las zonas ajardinadas pueden suponer un considerable gasto de agua para los vecinos, especialmente por el riego de césped. En la medida de lo posible se recomienda usar elementos ornamentales como piedras, cortezas de árbol o grava, especies autóctonas que sean más resistentes a eventuales periodos de sequía y sistemas de riego localizado como el goteo o la microaspersión.
  3. Mucho ojo con la piscina comunitaria. Aun cuando opiniones como “esa piscina no es solo mía” ronden la cabecita de tu vecino, él, como tú y el resto de la comunidad, deben saber que siendo ciudadanos y habitantes del planeta Tierra tienen la responsabilidad de velar por la protección del medio ambiente y, en este caso, del ahorro del agua en el mantenimiento de la piscina. Para ello, debemos:

·         Velar porque el agua se mantenga limpia. Si el agua se mantiene limpia no habrá que vaciar la piscina durante mucho tiempo. Encaminados hacia este objetivo te proponemos seguir estas recomendaciones:

– Ducharse antes de entrar a la piscina para eliminar todas las impurezas.

– No ingerir alimentos mientras te bañas ya que pueden caer y ensuciar el agua.

– Usar bañadores y no otro tipo de ropa que lleve consigo suciedad.

– No orinar dentro del agua y educar a los niños para que tampoco lo hagan.

·         Cuidar la piscina durante el año entero. Estar al tanto y reparar las fisuras por donde se escapa el agua. Esto abaratará los costes del mantenimiento de la piscina y evitará la pérdida del líquido.

·         Evitar que el agua se evapore. Sobre todo durante el verano el sol es más intenso; por eso es importante reducir la evaporación del agua usando una lona para proteger la piscina.

·         Instalar la mejor tecnología de limpieza y filtrado. Utilizar dispositivos de depurado que requieran un bajo consumo de agua y un limpia fondos automático que disminuya la cantidad de desechos que van a parar al filtro.

·         Reutilizar el agua. Es importante ver la piscina no solo como el lugar donde nos refrescamos y nadamos en nuestro tiempo libre, sino que además hay que poner en práctica un plan de reciclado y contribuir a que nuestra piscina sea sostenible. Por ejemplo, para el agua que se utiliza en la limpieza de zonas comunes como portal o escaleras. Es un gesto sencillo que puede ayudar a ahorrar mucha agua.

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